miércoles, 20 de mayo de 2009

Ja... ¿Realmente creyeron que sería posible? No way, Jose!

Bueno, chequeando proyectos, unos cuántos blogs que quedaron relegados de tiempo atrás (más que relegadas, muchas directamente olvidadas) me encontré con este blog, y quiso esbozarse una sonrisa al leer que yo mismo había anunciado el principio y seguramente el fin del mismo en una única entrada. Bueno, para hacerme la contra, acá estoy, haciendo una segunda entrada; no voy a dejar que este blog se convierta en un unitario (va a ser un federal). Así que acá estoy, dando un manotazo de ahogado mientras se me cierran los ojos, muere mi cerebro y empiezo a prepararme para (oh, cruel destino) trabajar. Esta parte de lamentos se parece un poco a la de aquella entrada por junio del 2008 (como si hubiese otra), con lo que me doy cuenta lo poco que cambió todo, y lo que me da a pensar que seguramente luego de esta entrada el blog va a caer nuevamente en un sueño profundo, hasta que lo despierte una vez más... si es que llega a tener esa suerte.

Au revoir, gente linda del mundo.
Vayan, mis pequeños saltamontes; froten sus extremidades contra sus vientres para atraer a sus parejas y sean felices. Los estaré observando.

jueves, 12 de junio de 2008

Puff... Ya quisiera, ¿no?

Gran inauguración gran. Comienza este ciclo bloggero con un profundo agradecimiento a nadie en particular. La idea de este lugar no es otra que la de transmitir mis pensamientos a personas a las que yo no le importe en lo más mínimo; ¿qué otra cosa podríamos desear en el mundo, que personas completamente ajenas a nosotros mismos gasten su tiempo en leer algunas líneas que escribimos en momentos de ocio y liberalidad? La realidad es que, bueno, sí se podrían desear otras cosas, yo quiero una PlayStation 3, pero creo que no me llenaría tanto. Como todas mis iniciativas —que comienzo con euforia y anuncio con bombos y platillos, esto seguramente va a quedar en la nada, pero la idea es ir probando, ¿no? Después de todo, ¿qué se hace en la vida, si no ir probando distintas cosas, haciendo que la existencia parezca un poco menos fútil? ASí que acá estoy, escribiendo esto, justo antes de ponerme a trabajar —por cierto, no dormí una chota, y tengo que laburar hasta las 10 de la mañana por lo menos, y verdaderamente no quiero...—, pensando con qué fin lo hago, qué cosa interesante voy a postear en la segunda entrada. Algo habrá que encontrar —no, definitivamente no quiero laburar...—.
¡Ya está!, me decidí: este va a ser un blog dedicado a lo cotidiano, al día a día de la gente normal. Eso, eso, algo con lo que todos puedan sentirse identificados y puedan decir: "Sí, la puta madre, completamente. No estoy solo en el mundo". De esta forma todos vamos a ir dándonos cuenta poco a poquito que somos una mierda, sin ir más lejos.

Bueno, habiéndo dicho esto, y casi sintiéndome un poco mejor, me retiro de la primer entrada. La segunda se viene con toda y no va a ser tan efímera como pudo haberles llegado a resultar esta (a muchos otros les habrá parecido lo contrario, pero no me dirijo a ellos, porque seguramente no llegaron hasta acá, esa gente no ve una pija o una teta en el primer párrafo y se aleja a paso gimnástico).